Hubo una vez una chica que amaba extender su vista lo mas lejos que pudiese. Se sentía insignificante al ver cuán basto era todo a su alrededor.
Hubo una vez quien sonreía de la manera mas pura.
Hubo una vez quien recorría lugares excepcionalmente ordinarios y se asombraba con fenómenos comunes, quien quedaba maravillada ante toda forma de vida.
Vivió un día quien volaba junto con las aves, quien dormía poco porque sentía que se perdía de mucho.
Hubo una vez una chica que creía en la humanidad, en la luz de las personas; aunque para el mundo ya hubiera desaparecido todo rastro de esto.
Hubo alguien que no tenía miedo de sentir intensamente, de morir y nacer a cada minuto.
Vivió siendo frágil, derramando lágrimas pero jamás perdiendo su fuerza.
El mundo encerró a esa chica tras poderosas rejas que intentan acabar con lo que le queda de espíritu.
Hoy su corazón late anhelando recuperar la libertad que le fue arrebatada por fuerzas oscuras, llenas de sentimientos vanos en busca de placeres efímeros y que siguen al rebaño..
viernes, 29 de noviembre de 2013
domingo, 7 de julio de 2013
Sonne
Dicen que la sombra de un primer amor te acompaña el resto de tu vida... Jamás voy a saber si así se llama lo que siento o si así se llamó alguna vez.
Hoy es el cumpleaños de mi gran amor, de una mujer que me salvó innumerables veces y que me sigue salvando cada día de mi misma y del mundo.
No escribo esto para dedicárselo sino para intentar dejar plasmado cómo me siento hoy después de mas o menos tres años de conocerla.
El primer año que tuve oportunidad de saludarla en su cumpleaños fue por msn, era de mañana. Recuerdo cada detalle pero no pienso escribirlos porque no van a ser significativos para quien lea esto -si es que alguien lo lee-.
El segundo año, el año pasado, le escribí un mensaje de texto a las doce..
Y este año, hoy, como no tiene celular le escribí en su facebook...
Tres años y ninguno de ellos pude saludarla como hubiese querido. Si siento un dolor inmenso hoy no es porque ella no me ame o no le importe lo que me pase. NO, eso no tiene relevancia..
Amo a esa bailarina que hoy tiene 24 años. Amarla me hace feliz, hace que cuando sueño con ella en la noche, me despierte con lágrimas de alegría en la mañana.. Ya que es el único lugar en donde la tengo cerca, en donde puedo mirar sus ojos grandotes que me dan tanta paz. Amo que me ilumine el mundo cuando dice te amo, aunque termine por no creerle, fue quien vio fuerza en mi cuando no la tenía, me hizo estar viva. Tan inmenso como eso.
A quienes me han pedido explicación y a quienes sostienen que yo no quiero admitir que estoy enamorada de una mujer les digo que no podría asustarme de algo tan inmenso, tan intenso y tan grande como es lo que siento... Ni siquiera yo se si estoy o no enamorada, y miren que lo he pensado en todo este tiempo.. pero no lo se, yo no quiero ser su novia, yo no quiero que sea solo mía... Lo único que sueño respecto a ella es felicidad, libertad y paz.. que se libere de ella misma.
Siempre estuvo lejos de mi, siempre fue de alguien más, siempre amó a todos antes que a mi y eso a mi no me importa. Soy feliz amándola, pensándola cada día de mi vida, dejándola ser parte de mi..
Quizás haya en este momento millones de personas soñando riqueza, poder... cosas vacías.
Hoy yo deseo mas que nada estar a su lado darle un abrazo y desearle Feliz Cumpleaños a quien mas amo.
Hoy es el cumpleaños de mi gran amor, de una mujer que me salvó innumerables veces y que me sigue salvando cada día de mi misma y del mundo.
No escribo esto para dedicárselo sino para intentar dejar plasmado cómo me siento hoy después de mas o menos tres años de conocerla.
El primer año que tuve oportunidad de saludarla en su cumpleaños fue por msn, era de mañana. Recuerdo cada detalle pero no pienso escribirlos porque no van a ser significativos para quien lea esto -si es que alguien lo lee-.
El segundo año, el año pasado, le escribí un mensaje de texto a las doce..
Y este año, hoy, como no tiene celular le escribí en su facebook...
Tres años y ninguno de ellos pude saludarla como hubiese querido. Si siento un dolor inmenso hoy no es porque ella no me ame o no le importe lo que me pase. NO, eso no tiene relevancia..
Amo a esa bailarina que hoy tiene 24 años. Amarla me hace feliz, hace que cuando sueño con ella en la noche, me despierte con lágrimas de alegría en la mañana.. Ya que es el único lugar en donde la tengo cerca, en donde puedo mirar sus ojos grandotes que me dan tanta paz. Amo que me ilumine el mundo cuando dice te amo, aunque termine por no creerle, fue quien vio fuerza en mi cuando no la tenía, me hizo estar viva. Tan inmenso como eso.
A quienes me han pedido explicación y a quienes sostienen que yo no quiero admitir que estoy enamorada de una mujer les digo que no podría asustarme de algo tan inmenso, tan intenso y tan grande como es lo que siento... Ni siquiera yo se si estoy o no enamorada, y miren que lo he pensado en todo este tiempo.. pero no lo se, yo no quiero ser su novia, yo no quiero que sea solo mía... Lo único que sueño respecto a ella es felicidad, libertad y paz.. que se libere de ella misma.
Siempre estuvo lejos de mi, siempre fue de alguien más, siempre amó a todos antes que a mi y eso a mi no me importa. Soy feliz amándola, pensándola cada día de mi vida, dejándola ser parte de mi..
Quizás haya en este momento millones de personas soñando riqueza, poder... cosas vacías.
Hoy yo deseo mas que nada estar a su lado darle un abrazo y desearle Feliz Cumpleaños a quien mas amo.
domingo, 16 de junio de 2013
Detrás de Manuel
En una oscura noche de domingo Manuel se encontraba en su cama. Tendido con la mirada puesta en el infinito vacío. Estaba completamente escaso de valor en ese momento. No era siquiera capaz de pensar.
Viciado en el silencio
Preso de del mismo
Simplemente se encontraba ausente. Miraba el cielo y envidiaba la paz y la libertad que reflejaba
Como gran amante de las cosas simples buscaba poco pero no encontraba nada
Se despidió de personas, de recuerdos, de sensaciones, de dolores (muy pocas veces)
Lo que Manuel en verdad quería era despedirse de todo.
Pensaba cuán lleno de personas está el planeta, intentaba imaginar historias de otras culturas. Sufrimiento de los demás, forma de vida, motor de vida, sostén, expectativas y sueños.
Buscaba en su propia interioridad una fuerza para hacerla salir. Un motivo que sea tan vasto que lo invite a vivir. Había amado a una mujer, pero como todo en su vida, quedó disuelta en el tiempo.
Su presente lo agobiaba de forma constante, el vacío lo torturaba. Gritaba por dentro con toda la capacidad de sus pulmones.
Después de volver ligeramente a su conciencia, bajó las escaleras, tomó el arma que su abuelo guardaba en un antiguo mueble de la sala y se dirigió afuera y luego a la casa de huéspedes.
Entró y todos dormían.
Invadido de una furia incontrolable disparó varias veces a todos los que ahí se encontraban. Los contemplo un buen rato en silencio y volvió a su cuarto con un paso tranquilo como si tuviese la sangre helada.
Se sentó en su cama de nuevo con la mirada fija en el vacío. Volvió el dolor insoportable y Manuel supo que era el final. Miró la foto de su amada, la escuchó en su mente y después de poner el arma en su cabeza, dijo adiós.
Viciado en el silencio
Preso de del mismo
Simplemente se encontraba ausente. Miraba el cielo y envidiaba la paz y la libertad que reflejaba
Como gran amante de las cosas simples buscaba poco pero no encontraba nada
Se despidió de personas, de recuerdos, de sensaciones, de dolores (muy pocas veces)
Lo que Manuel en verdad quería era despedirse de todo.
Pensaba cuán lleno de personas está el planeta, intentaba imaginar historias de otras culturas. Sufrimiento de los demás, forma de vida, motor de vida, sostén, expectativas y sueños.
Buscaba en su propia interioridad una fuerza para hacerla salir. Un motivo que sea tan vasto que lo invite a vivir. Había amado a una mujer, pero como todo en su vida, quedó disuelta en el tiempo.
Su presente lo agobiaba de forma constante, el vacío lo torturaba. Gritaba por dentro con toda la capacidad de sus pulmones.
Después de volver ligeramente a su conciencia, bajó las escaleras, tomó el arma que su abuelo guardaba en un antiguo mueble de la sala y se dirigió afuera y luego a la casa de huéspedes.
Entró y todos dormían.
Invadido de una furia incontrolable disparó varias veces a todos los que ahí se encontraban. Los contemplo un buen rato en silencio y volvió a su cuarto con un paso tranquilo como si tuviese la sangre helada.
Se sentó en su cama de nuevo con la mirada fija en el vacío. Volvió el dolor insoportable y Manuel supo que era el final. Miró la foto de su amada, la escuchó en su mente y después de poner el arma en su cabeza, dijo adiós.
miércoles, 29 de mayo de 2013
Ojos ciegos.
Era uno de esos días en que te sentís la peor basura de todas. Llegó de clases, arrojó la mochila y de inmediato rompió en llanto sentada en el suelo. Por su cabeza pasaban miles de cosas, su familia su novio, sus nuevos sentimientos a los que consideraba equivocados.. Todo como una bomba que explota liberando un dolor indescriptible el cual no le permitía pensar.
Luna había vivido sensaciones difíciles desde niña. Se supone que una niña debe sufrir cosas comunes como la muerte de un animal querido, la pérdida de un juguete y cosas por el estilo. Pero ella tuvo que lidiar con cosas como el abandono de su padre. El dolor y frustraciones por parte de su madre, abusos de muchas clases.
El entorno la hizo madurar antes de tiempo. Su madre, sin embargo, la amaba con todo su corazón. Se aferró a ella a medida que fue creciendo.
Luna fue siempre una niña solitaria, llena de dolor que nunca proyectó ante nadie. Siempre que intentaba confiar en alguien, Terminaba siendo defraudada. La gente jamás entendía lo que sentía, lo que pensaba, lo que soñaba.
Físicamente Luna era muy bonita, no tenía problemas para atraer a cualquier hombre. Tenía un grupo de amigas con las que se divertía, estudiaba en la Universidad por voluntad propia. Y aunque todo esto debería hacer feliz a cualquier joven de 20 años, Luna no era feliz.
Ella no soñaba lo que todas sueñan, a veces sentía que ni siquiera tenía el valor de soñar. Su alma era tan frágil que se rompía con unas pocas palabras y cada vez que esto sucedía le llevaba un buen tiempo reconstruirla y volver a caminar.
Lo que nadie veía era que cada vez tenía menos fuerza, cada vez costaba más levantarse.
Luna estaba vacía. Su dolor vació su alma y apagó su luz por completo. Esa noche se fue, con un sueño frustrado de libertad, con mucho que gritar.
Luna había vivido sensaciones difíciles desde niña. Se supone que una niña debe sufrir cosas comunes como la muerte de un animal querido, la pérdida de un juguete y cosas por el estilo. Pero ella tuvo que lidiar con cosas como el abandono de su padre. El dolor y frustraciones por parte de su madre, abusos de muchas clases.
El entorno la hizo madurar antes de tiempo. Su madre, sin embargo, la amaba con todo su corazón. Se aferró a ella a medida que fue creciendo.
Luna fue siempre una niña solitaria, llena de dolor que nunca proyectó ante nadie. Siempre que intentaba confiar en alguien, Terminaba siendo defraudada. La gente jamás entendía lo que sentía, lo que pensaba, lo que soñaba.
Físicamente Luna era muy bonita, no tenía problemas para atraer a cualquier hombre. Tenía un grupo de amigas con las que se divertía, estudiaba en la Universidad por voluntad propia. Y aunque todo esto debería hacer feliz a cualquier joven de 20 años, Luna no era feliz.
Ella no soñaba lo que todas sueñan, a veces sentía que ni siquiera tenía el valor de soñar. Su alma era tan frágil que se rompía con unas pocas palabras y cada vez que esto sucedía le llevaba un buen tiempo reconstruirla y volver a caminar.
Lo que nadie veía era que cada vez tenía menos fuerza, cada vez costaba más levantarse.
Luna estaba vacía. Su dolor vació su alma y apagó su luz por completo. Esa noche se fue, con un sueño frustrado de libertad, con mucho que gritar.
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